Brackets. Todo lo que necesitas saber

APARATOLOGÍA FIJA MULTIBRACKETS

Hayas comenzado con tu tratamiento de ortodoncia recientemente, o lleves ya unos meses, aquí encontrarás una serie de consejos en cuanto a higiene y mantenimiento para que la experiencia sea más cómoda.

¿Úlceras, rozaduras, llagas.…es normal?

Si, es normal al principio que aparezcan cambios en la mucosa de revestimiento.

Los dientes son lisos y pulidos, por lo que cuando colocamos la aparatología fija aparecerán una serie de cambios debido a que el organismo, en este caso, tu boca, se “adapta” a la nueva situación.

Fíjate en un bracktet; pasa la lengua por encima y/o el dedo, y notarás que tiene un volumen y por muy estrecho y perfil bajo que éste tenga, es un cuerpo rectangular con aristas que puede rozar los tejidos bucales.

Al principio la mucosa de revestimiento (el tejido por dentro de tus mejillas) se va acostumbrando a este nuevo roce, y hace un “callo” y no debería suponer más allá. Enjuagarse con agua y sal ayuda (disuelve una cucharadita en un vaso de agua y enjuágate varias veces todos los días).

Si estuvieras muy incómodo/a puedes usar la “cera de ortodoncia” que venden en la farmacia, para colocarla en aquellos sitios en los que tienes molestia.

Ya te comenté, coge un pedacito pequeño de la barra de cera (tamaño un granito de arroz) y lo colocas encima del bracket que te esté rozando.

Cuando vayas a comer, la retiras, y después de comer y cepillarte los dientes, puedes volver a colocarla.

Además de cera de ortodoncia, en la farmacia venden también silicona de ortodoncia, que es más viscosa, y es más resistente que la cera.

Si ni con cera ni silicona las evitas, y el agua con sal tampoco ayuda, en la farmacia venden varios productos para las aftas, pregúntame porque yo siempre usaba de pequeña cuando fui portadora de ortodoncia una producto que tiene mal sabor pero que es “mano de santo”.

¿Cómo me cepillo los dientes? ¿Tengo que comprar algún cepillo especial?

Esta pregunta me la hacen todos los pacientes el día que comienzan su tratamiento y siempre respondo que no hay ningún cepillo mejor que otro; la clave es la técnica de cepillado.

¿Mejor manual o cepillo eléctrico?

El que quieras, pero cepíllate los dientes por favor. Durante el tratamiento es importantísimo mantener una buena higiene oral por varios motivos:

  • Los brackets, alambres y otros dispositivos que llevas retienen más comida que si no llevaras nada; parece una obviedad, pero me gusta insistir sobre ello.
  • Por tanto, si antes tardabas en cepillarte tres minutos (el tiempo recomendado para hacerlo correctamente) a lo mejor, ahora serán necesarios cinco o seis minutos… como si mantienes el mismo tiempo, pero por favor sé consciente de que no puede haber restos orgánicos entre tus dientes.
  • Resulta horrible llevar restos de la comida entre los dientes, no solo para tí mismo (posibilidad de caries, incomodidad, mal sabor de boca, mal aliento…), sino para los demás (imagínate hablar con una persona y sus restos de ensalada entre los alambres).
  • El mantener restos favorece la aparición de caries, problemas en las encías y lesiones de descalcificación del esmalte (manchas blancas que quedarán una vez retiremos los brackets que son muy antiestéticas y es una pena, pues se han producido por no haberte cuidado)
  • Si no cepillamos correctamente, las encías van a comenzar a inflamarse (aumentarán su tamaño) y pueden además sangrar, doler y será un motivo de suspensión del tratamiento.
  • Es importantísimo que cuides de las encías y te cepilles como te he explicado; con

Lava tus dientes todos los días, después de cada comida, aquí no hay excepción.

Cepillo convencional con técnica manual:

Usa tu mismo cepillo que antes del tratamiento si te iba bien, teniendo en cuenta que con el aparato lo vas a tener que renovar con más frecuencia.
Existen unos cepillos especiales de ortodoncia (llevan una especie de raíl en medio de las cerdas del cepillo) que están diseñados para facilitar la higiene. Yo en eso, siempre os digo a los pacientes que probéis y con el que más fácil y cómodo os resulte la higiene.

Cepillo eléctrico: Si con el manual no logras cepillarte bien, o estabas ya acostumbrado/a al cepillo eléctrico antes de comenzar el tratamiento, pues adelante con el eléctrico.

Si lo vas a comprar, insisto que compres uno que se enchufe a la corriente, ya que aquellos que funcionan a pilas, suelen tener una potencia menor.

Hay muchas marcas en el mercado de los cepillos eléctricos, y a mí nadie me paga por recomendar ninguna, aunque sí diré que he probado varios modelos de cepillos y me quedo con los de la línea de Oral B.

 

Además del cepillado, puedes completar la higiene mediante seda dental, irrigadores orales, cepillos interproximales, rascadores linguales, colutorios y enjuagues…

  • Seda dental: Para limpiar los puntos de contacto, puedes usar la seda. Simplemente tengo que ensañarte a enhebrarla, ya que hay que tener un poco de cuidado con el alambre. El truco es muy sencillo, preguntame el próximo día en la consulta y te enseño a hacerlo.
  • Si enhebrar la seda te cuesta un poco y no eres capaz, existe un producto de venta en farmacias que se llama Superfloss ® (es como la seda pero el extremo está encerado) que puede resultarte útil.
  • Cepillos interproximales; aunque su uso debería ser la limpieza de los puntos de contacto entre los dientes, pueden ser muy cómodos para llevar en el bolso y usarlos entre horas, para los viajes
  • Colutorios: No sustituyen al cepillado, y esto lo reitero siempre, con el ejemplo de la limpieza de un suelo. De nada servirá fregar un suelo sucio si antes no hemos retirado los restos y la porquería (mediante ese “barrido” o el cepillado), por muy buen detergente que usemos… No malgastes el dinero en colutorios y enjuagues que enmascaren con el olor, es tirar el dinero y sobre todo no cuidar correctamente de tu salud oral. Siempre un buen cepillado primero.

Si eliges colutorios para complementar la higiene porque te gusta el sabor que te dejan o la sensación de limpieza y frescor, que sean por favor formulaciones sin alcohol. Fíjate bien en la etiqueta o pregunta en la farmacia, ya que el alcohol es muy agresivo y daña los tejidos bucales. Un día puntual no pasa nada, pero el uso repetido no es bueno.

Esa sensación de picor que me contáis muchos pacientes, típico tras el enjuague con Listerine ®, es muy nocivo para la salud, porque lo que ocurre es la destrucción del epitelio de revestimiento de la mucosa bucal. No es mi propósito entrar en críticas sobre productos, pero sí informarte como paciente. Si no quieres renunciar al Listerine ® que sepas que existe una versión ZERO que no lleva alcohol. Lee las etiquetas y sé consciente en la elección de los productos que estás usando a diario.

  • Rascadores linguales: Sirven para limpiar la lengua en profundidad, y se usan como “peinando” la lengua o “rascándola”. El mejor momento para usarlo, es por la mañana después de levantarnos, ya que es cuando la lengua está más sucia después de las horas del sueño en las que se saliva menos. Cuidado al usarlo ya que si nos vamos muy atrás, cerca de la campanilla pueden provocar el vómito y resultar muy molesto.
  • Irrigadores orales: Son dispositivos que dispensan agua a presión. El irrigador oral puede ayudarte a retirar restos de comida que con el cepillo no habían salido. Hay varias marcas, en esto elige la que quieras, ya que todos los que están a la venta tienen el mismo fundamento: un chorro de agua regulable a presión.

En cuanto a la pasta dentífrica… ¿alguna específica?

Yo siempre os digo que incluso si no tuviéramos pasta, lo importante es el cepillado.
Si no tenemos ningún problema podemos seguir usando la de siempre, verificando que esta lleve flúor que es remineralizante para evitar la aparición de caries.

En cambio, podemos optar por pastas con formulación especifica según las necesidades:

  • Pasta para la sensibilidad dentaria
  • Pasta para combatir la inflamación de encías.
  • Pasta para favorecer la secreción de saliva en casos de boca seca… etc.

¿Qué puedo comer con brackets?

Te animo a que sigas una dieta equilibrada en la que no falten nutrientes. Se puede comer bien con la aparatología, pero hay que tener unos cuidados mínimos.

Yo llevé brackets cuando era adolescente y despegaba muchos brackets por comer chicles y caramelos masticables. Por tanto, lo ideal sería evitar comer cosas duras y/o pegajosas…por lo que vamos a hacer un “listado” de alimentos “prohibidos” durante el tratamiento, ya que despegan y dañan la aparatología

  1. Alimentos pegajosos: chicles, sugus, caramelos masticables tipo toffee, caramelos gummys, palotes, regalices, bolitas de anís…y la mayoría de las chuches que son muy pegajosas además de ser puro azúcar, como favorecedor de caries.
  2. Alimentos duros, como frutos secos (pistachos, avellanas, maíz frito, pipas y todo lo duro que hace presión y hará que se despeguen los aparatos, o que pueda clavarse en la encía…). En alimentos duros, recalco la “jeta” para mis pacientes de Salamanca; este pincho típico es lo que más despega los brackets …por favor, durante el tratamiento que serán unos meses, evita este pincho; hay mucha variedad para cuando salgas “de tapas”más allá de la jeta  😉
  3. Alimentos con “sorpresa”; como el chocolate con avellanas, chocolate con almendras, aceitunas con hueso…en los que al morder, te encuentras con el hueso o el fruto seco y clac, bracket automáticamente despegado.
  4. Bolígrafos, suena extraño meter aquí los bolis como “alimento” pero es que muchos pacientes tienen la manía de morder los bolígrafos incluso sin ser conscientes por un lado de la boca y se despegan los brackets.
  5. Uñas. Si llevas ortodoncia y te muerdes las uñas puede ser un buen momento para dejar de hacerlo. La onicofagia además de ser nociva por otros motivos, puede despegar la aparatología y producir lesiones en tus dedos (irritación del dedo, infección de la uña…)

Suena ahora raro, pero me ocurrió hace unos años que un paciente me despegaba muchísimos  brackets porque tenía la manía de comerse la pasta dura del bote (los macarrones sin cocer). Por favor, si coméis pasta, que sea cocida. Ya no solo por tus dientes, sino que tu estómago lo agradecerá. 

No hace falta que hagas una dieta especial, pues la mayoría de los alimentos puedes comerlos, ya que si te fijas en el párrafo anterior, todo lo que comentaba como desaconsejado son aperitivos y “caprichitos”, que podemos sustituir por otras cosas.

Lo que si importa es la forma de comer las cosas, por ejemplo:

  • La fruta, en lugar de “ a mordiscos”, pues en pedacitos, la partes con cuchillo y tenedor.
  • Igual pasa con los bocadillos, que en lugar de hacértelos de pan duro y comerlos “a mordiscos”, pues ahora puedes optar por los sandwiches, y si es pan de panadería, pártelo con las manos a trocitos y poco a poco.
  • Respecto a la carne, evita los trozos más duros, y sin problema.  Respecto a los embutidos, se puede comer jamón, lomo y demás manjares, pero con cuidadito por favor.
  • Siempre que impere el sentido común y así nos evitaremos urgencias que pueden producirte molestias y además van a retrasar la evolución del tratamiento.

Si has llegado leyendo hasta aquí, ya eres todo un experto/a en la cuestión de los cuidados de la ortodoncia, ahora ¡ a ponerlos en práctica!

Con los dientes limpios y las encías sanas, tu tratamiento de ortodoncia será más eficiente;  tu estarás contento/a y yo más!

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